Sin embargo, si te identificas con más de tres de estas situaciones, es probable que tus oídos estén pidiendo ayuda profesional:
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1. El televisor es el "protagonista" de la casa ¿Tu familia o vecinos se quejan constantemente de que el volumen de la televisión está demasiado alto? Si para que tú escuches cómodamente el volumen debe estar tan alto que los demás terminan sintiendo que las paredes retumaban o les resulta ensordecedor e impide descansar, es una señal clara de que te faltan ciertos rangos de frecuencia.
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2. "Escucho, pero no entiendo" Esta es una situación muy común. Puedes oír que alguien está hablando, pero las palabras te suenan borrosas o como si estuvieran murmurando. Esto ocurre porque se pierden primero las consonantes de alta frecuencia, que son las que dan claridad a las palabras.
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3. Las cenas en restaurantes son agotadoras Si en lugares con ruido de fondo (platos chocando, música, otras mesas) terminas asintiendo con la cabeza sin saber realmente qué te dijo la otra persona o no entendiendo las conversaciones, tu oído ya no es capaz de filtrar el ruido ambiental para priorizar la voz de quien tienes enfrente.
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4. Pides que te repitan las cosas constantemente ¿Qué?, ¿Cómo?, ¿Puedes decirlo otra vez? Si estas frases se han vuelto parte de tu vocabulario diario y rutina, no es falta de interés o simplemente cansancio, significa que tu sistema auditivo no está captando el mensaje completo a la primera.
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5. Cansancio extremo tras un evento social ¿Te sientes mentalmente agotado después de una reunión familiar o de trabajo? Se llama fatiga auditiva. Tu cerebro está haciendo un esfuerzo extra y gigante para rellenar los huecos de la información que tus oídos no captaron.
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6. Problemas con las voces agudas ¿Te resulta más difícil entender a los niños o a las mujeres que a los hombres con voces graves? La pérdida auditiva más común suele afectar primero a los tonos agudos, haciendo que las voces más finas sean las primeras en desaparecer.
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7. No oyes sonidos del entorno El canto de los pájaros, el timbre de la puerta desde otra habitación o el tic-tac de un reloj. Si te sorprende que alguien mencione un sonido que para ti simplemente no existe, es momento de hacer una revisión.
Con estos consejos para nuevos usuarios de audífonos, podrás tener una mejor calidad de vida y escuchar mejor en todas las conversaciones que te rodean.
¿Te has sentido identificado con alguna de estas situaciones? Te invitamos a realizar nuestro test para comenzar a mejorar no sólo tu experiencia auditiva sino que también tu calidad de vida.
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